Pioneros en inyección diésel en Valladolid

En el año 1969, Vicente Merino Molina, fundó en Valladolid el primer taller especializado en inyección Diésel, contando únicamente con dos trabajadores. Hoy en día, con el paso del tiempo y el cambio de las tecnologías, la empresa ha experimentado una gran ampliación tanto en personal como en los servicios que ofrece.

Auto-inyección Vicente S.A., tiene sus instalaciones situadas en el Polígono de San Cristóbal donde cuenta con una nave de 2.000 metros de los cuales 200 metros están dedicados al laboratorio de trabajo, otros 200 metros a la recepción y las oficinas, y el resto de la nave está destinada a reparación de vehículos y frio industrial del transporte.

Personal altamente cualificado

Nuestra plantilla está constituida por grupos de trabajo especializados en cada uno de los servicios que ofrecemos. Desde su fundación, hace más de 46 años, los servicios se han ampliado a:

  • Inyección Diesel
  • Electricidad del automóvil
  • Turbocompresores
  • Control de emisión de humos
  • Cajas de cambio
  • Mecánica en general

Distribuidor oficial de las mejores marcas

Todas estas especialidades están avaladas por marcas especializadas de las que el taller es distribuidor oficial, como:

  • Delphi
  • VDO
  • Denso
  • Bosch
  • Stanadyne
  • Holset
  • Garret
  • Schwitzer

  • Frio del transporte
  • Tacógrafos
  • Termógrafos

Desde nuestros inicios el compromiso de este taller y de las personas que trabajan en él ha sido ofrecer “Calidad, Garantía y Servicio”, en cada uno de los trabajos que se realizan.

En constante evolución para ofrecerte los mejores servicios

Teniendo en cuenta que este sector ha evolucionado en cinco años más que en toda la historia de la mecánica, actualizar talleres y personal es el gran reto de Auto-inyección Vicente, S.A. Así que, ponemos a disposición de nuestros clientes los equipamientos más vanguardistas que existen en el mercado. Por ese motivo, nuestro equipamiento es desarrollado y suministrado por las marcas fabricantes, garantizando así que la calidad del producto reparado es igual a la del producto nuevo. Para cumplir con este objetivo, cabe reseñar el alto nivel de formación de nuestro personal, actualizado anualmente por medio de los cursos de formación.

Además, en estos momentos, el taller está preparando a las futuras generaciones que trabajan en el mismo y que al menos necesitan un periodo de diez años para alcanzar la experiencia que requiere este tipo de trabajo.